Hoy casi un mes y medio de tu partida, te confieso que me siento más sola y quisiera saber ¿porque es ahora cuando se siente el vacio? ¿Porqué hasta ahora se siente el  inmenso hueco que dejaste en mi vida?, tal vez será porque ahora solo puedo verte en fotos? o porque siento la necesidad de abrazarte, de escuchar tu voz, de contarte como va mi vida, como van las cosas…..? ¿Será que simplemente no me acostumbro?

Padre, ME HACES FALTA, MUCHA FALTA y esto de vivir sin ti no es nada fácil, pues he tratado de seguir como antes, pero cada día se siente más este vacío, sobre todo los fines de semana y ni hablar del día de la madre… ohh papi, que día tan extraño, porque todavía te sentía entre nosotros, pero no estabas.  Y son esos días los que me hacen pensar que estoy viviendo en dos mundos: Uno: El que siempre llevaba y Otro: en el que realmente siento tu ausencia….Pero tú más que nadie puede entender esto de los dos mundos,  porque tuviste que vivir entre esa tremenda enfermedad que te golpeaba sin piedad y la vida normal y lo que más me entristece es darme cuenta hoy, después de tu partida que apenas lo empiezo a entender… que injusta tal vez fui contigo, tal vez nunca me puse en tus zapatos y no miré desde otro punto la forma de disipar tu tristeza, pero como tu dijiste: Muchas veces es necesario morir para entender…..

PADRE, hoy tengo el corazón un poco afligido, pero tambien lleno de lindos recuerdos con los cuales siento que estás conmigo.

TE QUIERO PA!!!

UNA CRONICA ESCRITA POR HEGOCY, DEDICADA A SU HIJA PAULA MARCELA

Cuando las aves vuelan, amarran a su vuelo las fuerzas de la libertad y la grandeza. La libertad para alzar el vuelo y la grandeza para surcar el universo. Muchos de los seres  humanos, alguna vez, tratamos de emularlas en el vertiginoso afán por alcanzar la gloria.

Volar, de alguna manera, ha sido el sueño del ser humano. Volar muy alto para alcanzar los sueños, volar muy alto para entender la vida. Y aunque ese volar lo apliquemos de alguna manera como una metáfora, es en el fondo una realidad cuando el progreso llega, las ilusiones se acercan y el espíritu juguetea con el inmenso placer de las ilusiones.

Cuantos quisimos volar y no pudimos…… cuantos quisimos volar y unas alas paquidérmicas lo evitaron…… cuantos quisimos volar y los primeros vientos nos regresaron…… cuantos quisimos volar y los primeros vientos nos regresaron…… cuantos quisimos volar y las alturas nos contaron que ellas no eran para nosotros……. cuantos quisimos volar…. en fin, pero el frio intenso de un invierno nos tasajo el tierno encanto de la ilusión perdida.

Por ello hoy al verte volar a tí, mi grande y espectacular hija, emulando al condor o persiguiendo las huellas de las gaviotas, me estremezco de alegría y mi espíritu se regocija con los tibios vientos que desde las alturas envías. Y que si de alguna manera ya sabia que asi iba hacer tu vida… una vida de altura y de sueños, porque ya lo habia adivinado traz la tibiesa de tu cuna y la inquietud de tu infancia, de alguna manera me sorprendes porque tu figurilla aún inacabada, tu escultura aún no finalizada salió del nido tomando vuelo sin esperar siquiera el llegar de la mañana.

“LA GLORIA NUNCA ESPERA A LOS MEDIOCRES, ESPERA A LOS NACIDOS GRANDES Y TRIUNFANTES”. De esta casta saliste tú y aunque toda la vida te lo he dicho siendo repetitivo en el tema, hoy mi vanidad de ser tu padre y el orgullo inmenso de adivinar tus sueños, me han imposibilitado estar triste en tu ausencia, al contrario, una tibia y rara alegría me despierta todos los días y al girar mi cabeza de la almohada y encontrar tu figura de la foto, se alborota el espíritu y el pensamiento y la razon se confabulan para imprimir en el instante el dulce mensaje de la ausente que es tibiesa y consuelo, ilusión y fortaleza en la tranquila espera de el reencuentro prometido.

MARCELITA, sigue volando porque tu volar contagia. Sigue volando por que ese volar te llevará a tus sueños, sigue volando por que tu naciste para apaciguar los vientos, para enriquecer la brisa, para docificar el fuerte calor de los veranos.

Sigue volando, adorada hija mía, por que ese volar es la respuesta que te dá la vida, llevándote más allá y más arriba de la enorme pestilencia del ser humano. Cuantas envidias, cuantas tristezas, cuantas desepciones, cuantas zancadillas que derriban no solo el cuerpo, sino tambien el alma. Dios proteje a los que aman, a los grandes de espíritu, por ello tu vuelas, para que la contaminación humana no te llegue ni te afecte.

Por ellos te llegó la hora: esa hora en que se sacuden las ramas de los árboles despues de un fuerte ventarrón y las aves en manadas alzan vuelo en diferentes rutas; allí vas con ellas en tu afanoso afán por alcanzar la gloria.

PAULITA:

Carta no editada, por ello va en borrador y muchos errores ortográficos – Eso da la importancia -

Besos y abrazos.

TU PÁ

Agosto 21 de 2003

A MI HIJA: PAULITA

Una luz

de cien luceros juntos…..

resplandeció aquella noche fria

en que tú llegaste.

Esa luz paseó por mi ser;

brilló desde lo más alto

de la esperanza misma.

Ese coqueteo al sentimiento

de la cosas bellas, se hizo realidad

se hizo tangible, cobró vida.

Una luz transparente

invadía el entorno de los hechos

disimulados,

de las quejas ahogadas,

de las ansias represadas.

Cuando llegaste….

por fín comprendí, el inmenso valor

de una estrella sobre el cielo.

HEGOCY

NOVIEMBRE/2004

A MI HIJA PAULITA

Cuando te fuiste,

me asomé al espejo y mi figura

no se reflejó.

Había ausencia física….

había oscuridad…..

había miedo.

Un espíritu vacío estaba allí….

un hondo desconsuelo habitaba el alma.

Cuando te fuiste,

mi ser desapareció

del espejo y de la sombra.

No hubo horizonte…

un crujido desentonado

de imágenes y sonidos

quemaban el alma.

Cuando te fuiste….

comprendí el inmenso valor

de tu vida

sobre la vida mía.

HEGOCY

Noviembre/04

Ella está siempre allí,

No desaparece….

Es una luz viva

E imperturable.

Está siempre ahí

Tejiendo esperanzas

Y sueños.

Y su mente… Ah!! Su mente

Jugueteándole a las

Incertidumbre y a la

Quietud de las cosas Lejanas.

Ella, está allí siempre….

Para aplacar el fuego…

Para colgar del cielo una ternura.

Y ella allí… siempre

Sin cansancio

Inacabable y fuerte.

HEGOCY

FEBRERO 2005

Llegar a esta fecha como vivo ansioso y no como muerto descompuesto, me invita a que desde lo más alto de mi fondo espiritual, evite que se rompa el hermoso romance con la vida orientado por un ser como tú, a la que no puedo sustituir si quiero apoyarme a la rama más fuerte y más viva, porque a diario tengo que enamorarme del sonido que vuestra vida produce.

Muchas veces he debido agazaparme en los entornos de la tristeza por una enfermedad que me ha golpeado sin piedad; pero allí has estado tú, con tu espontáneo sentimiento, dulce, para mermar el agrio volumen de la descomposición física.

No quiero abrir grietas, ni dejar fisuras, quiero sostenerme en la rama más fértil del árbol que atrapa tempestades y desventuras.

Hija… Mi norte es claro: Allá hay amor, hay fe y mucha esperanza.

HEGOCY, 3 AGOSTO DE 2006.

Te fuiste apagando como un velero viejo en altamar, cansado y derrotado por los años. Dos lágrimas incómodas como dos cristales rotos, rodaron por mis mejillas. Luchaste, luchaste hasta el final, por eso fuiste en vida… un luchador.

Las sombras llegaron todas a la cita de este miercoles. Huyeron contigo los consuelos y las esperanzas, dejando instalados los más penosos dolores, como espigas quebradas, reventadas por los vientos.

Hoy pienso en los dos silencios que los seres humanos afrontamos: el silencio antes de nacer y el silencio despues de la muerte. Hoy me aflige y me revienta el silencio tuyo…..el silencio despues de la muerte.

Hoy te dibujo en el viento, para que tú ser viajero, se acerque al cielo y me traiga la respuesta al misterio infinito de la muerte. Fui justo contigo, tolerante y comprensivo? /Tremendos interrogantes.

A veces pienso que muchas veces te dejé inerme, como un muñeco de tiro al blanco, expuesto a que te derrotaran las mas infaustas circunstancias de una vida a la que te habías apegado, prolongándola en el afanoso deseo de llevarnos contigo, hasta esos trancendentales lugares donde solo reinan las fantasías que transportan las almas hacia innotos lugares.

Pero no importa, “DUFFY”; a veces para ser entendido es necesario morir. A veces tambien, para ser amado es necesario morir.

Y sabes una cosa, adorado “DUFFY” la razon que me exponen para que deje de llorarte y calme mi tristeza, es que ya estabas demasiado viejo. ¿Que opinas?. Como si no supieran que envejecer es el único modo de saber a que atenerse y aunque lo que tiene que ser, es, y lo ha de ser, será, no hay forma de establecer un punto de equilibrio que nos permita comprender con meridiana sabiduría, el infausto sentido de la muerte.

Sí, se murió uno de los dos viejos y el otro quedó maltrecho y adolorido, escondiendo su soledad bajo del agua. Un crujido desentonado de imágenes y sonidos sin eco, queman su alma.

Hoy te enterré como quien entierra una gota de la lágrima en la tristeza. Te enterré con la conciencia de que te enviaba hacia innotos lugares, donde las sombras juguetean con la luz esquiva de los faroles.

Alguien me prenguntó…. de donde vienes? y le respondí parodiando la canción de Julio Flores: VENGO DE ENTERRAR MI CORAZON.

“DUFFY” hoy te escribo esta página a tientas y en silencio, porque quiero alcansarte despierto por el camino de los sueños. Naciste, viviste y hoy inicias el nefasto regreso al olvido, el triste regreso al silencio, el incomprendido regreso a la nada.

BOGOTÁ, SEPTIEMBRE 10 DE 2008

HECTOR GONZALEZ CIFUENTES (HEGOCY)

PD: Duffy era un perrito, que vivió con nosotros 16 años y envejeció al lado de mi padre!!